Caseta Alevinaje

En los últimos años, debido al deterioro mediambiental de los cauces de los ríos, que presentan diversos problemas que dificultan la reproducción natural de las truchas: presas sin escala para peces, canalizaciones, taludes artificiales, ... se han instalado en las diferentes cuencas de los ríos de cantabria, casetas de alevinaje, para ayudar en lo posible a la recuperación de la especie. En la cuenca del Ebro-Híjar, disponemos de una de ellas, que venía siendo gestionada por la Sociedad de pesca de Reinosa (Ahora Club deportivo de pesca Reinosa), en colaboración con los agentes del medio natural.

A lo largo de los años, y gracias a la dedicación de algunos miembros de este club, que se han preocupado por estudiar el método de reproducción, sus carencias y fallos así como de corregirlos, con una dedicación altruísta y desinteresada, creemos se ha logrado un gran éxito en la reproducción "asistida" por llamarlo de alguna manera, de alevines de trucha autótona.

Actualmente se dispone de una caseta de incubación con dos incubadoras, cada una de ellas con una capacidad de 150.000 huevas, aproximadamente. Gracias a este estudio del método de reproducción, que ha sido mejorado a lo largo de los años, el procentaje de huevas que logran convertirse en alevines llegó a ser de un 80% del total aproximadamente, lo cuál es un éxito importante, que contribuye a la recuperación de la trucha autóctona en la zona.

En el vídeo que se muestra, todos los aficionados a la pesca podéis disfrutar de las bellas imágenes de este proceso.

Lamentablemente, en la actualidad el programa de repoblación con trucha autóctona, ha sido suspendido por parte de la Consejería de Ganadería, Agricultura y pesca desde el año 2010.

El único motivo conocido oficialmente para la suspensión de este programa de repoblación con trucha autóctona, es la falta de evidencia científica sobre el éxito de estas repoblaciones, sin embargo la realidad es que tampoco se han preocupado en realizar un  estudio científico serio para comprobarlo, por lo tanto nuestra modesta opinión basada en métodos de observación sobre el número de peces en los ríos y zonas donde se han realizado repoblaciones, es positiva.